Con la entrada en vigor del Prones se da cumplimiento al Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024, el cual establece el compromiso del gobierno federal de garantizar el acceso de todos los jóvenes a la enseñanza superior.

Asimismo, se satisface lo dispuesto en el artículo 56 de la Ley General de Educación Superior, publicada en el DOF el 20 de abril de 2021, donde se otorga a la Secretaría de Educación Pública (SEP) la facultad y la obligación de elaborar un programa nacional de enseñanza superior que incluya objetivos, políticas, estrategias, líneas de acción y metas globales para cada uno de los subsistemas educativos, con una visión prospectiva y de largo plazo.

El Prones representa un hito, tanto por su intención de universalizar el acceso a la educación superior (ES), como por imprimirle un sentido inédito, acorde con el proyecto transformador en curso y con las necesidades de la sociedad mexicana.

En su epílogo, titulado Visión hacia el futuro, se fija la meta de elevar la cobertura en el nivel superior a 70 por ciento para 2040, para lo cual desde el ciclo escolar 2024-2025 se transitará hacia la fase de crecimiento acelerado de la matrícula, y se hará efectiva la obligatoriedad y gratuidad de sus servicios, en beneficio de 5.5 millones de estudiantes en programas de pregrado y posgrado.

A sabiendas de que la rearticulación de la ES se llevará a cabo en un contexto de grandes transformaciones, de transición paradigmática, generacional, demográfica y de rupturas en la geopolítica mundial, se buscará dejar atrás el ruinoso modelo de competencia entre universidades y otras instituciones de educación superior (IES) para dar lugar a la corresponsabilidad en el marco de horizontes de desarrollo compartido. El aislamiento y la fragmentación generados por la lógica de la competitividad pasarán a la historia a fin de fomentar la “cooperación orientada hacia los conocimientos, la transdisciplinariedad, la ciencia, el libre acceso a la información, la conectividad, la sustentabilidad y la digitalización, desde la perspectiva de la ES como un bien público y social.

Para concretar estos propósitos tan ambiciosos como irrenunciables, el Prones delinea seis grandes objetivos prioritarios, cada uno compuesto de estrategias prioritarias, que a su vez se desglosan en una larga serie de acciones puntuales. Entre dichos objetivos se cuentan algunos tan trascendentales como ampliar la cobertura con equidad, inclusión e interculturalidad; fomentar la mejora continua y la innovación revalorizando al personal académico, la práctica del deporte, y el impulso de las ciencias, las humanidades y el desarrollo tecnológico; y promover el compromiso social de las IES con perspectiva territorial, para contribuir al bienestar de la población y al desarrollo sostenible del país.

Uno de los pocos consensos sociopolíticos lo constituye la certeza de que la educación es y será la herramienta fundamental de transformación y desarrollo nacional. En ese entendido, el Programa Nacional de Educación Superior 2023-2024 representa una oportunidad inestimable para potenciar la enseñanza de manera que sea un instrumento de progreso para los estudiantes, su entorno y el conjunto de la sociedad.

LA JORNADA
14 de mayo de 2024